Celebrando un año de vida

Nuestro segundo hijo cumple su primer año de vida y quisiera honrar este evento recordando nuestras vivencias el día de su nacimiento. Lo que sigue, a continuación, es algo que escribimos a pocos días de su nacimiento, lo escribimos para compartirlo con nuestros hermanos y hermanas de la vida, amistades, familia y para él mismo, ahora lo hacemos más publico al compartirlo en este espacio a modo de bitácora personal pero que también espero pueda ser del disfrute de otras madres.

Un poco entre paréntesis, me disculpo, contigo, hijo mío, porque al compartir nuestras vivencias como padre y madre, también exponemos parte de tu historia de vida, sin tu permiso, es una consecuencia de los nuevos tiempos. Que la historia nos absuelva.

“El 20 de agosto de 2011, a las 36 semanas de gestación, nació Arturo, a las 4:00 a.m, pesó 3.245 y midió 50 cm. Hijo de Héctor y Claudia, hermano de Alicia de 6 años de edad. Nació tres semanas antes de lo previsto, se adelantó el parto y el embarazo, a diferencia del primero, estuvo delicado por amenaza de aborto.

Fue un parto vertical, humanizado y soñado, las contracciones empezaron a la 1:00 p.m. y enseguida rompí membranas, así que, en tan solo 3 horas, ya lloraba como un gatito, bello, precioso y sano,  fue, felizmente, amantado de inmediato. Desde recién nacido, ya mostraba ser un niño bastante tranquilo, abriendo mucho los ojos y sonriendo a ratos.

La experiencia del parto fue algo graciosa, no teníamos todo listo, así que, entre contracción y contracción, mamá y papá, preparamos lo primordial, nos bañamos, llamamos por teléfono avisando a la familia, despertamos a la hermana,  sentíamos, respirábamos y contábamos las contracciones.

Ingresamos a la clínica a las 2:30 a.m. y la hermana mayor, toda una dama cariñosa, ingeniosa y colaboradora, se quedó en casa de su Abu y Abuelo para que durmiera, pero no pego un ojo y tampoco dejo dormir a los abuelos, anunció el alba y llego temprano con sus abuelos para conocer a su hermano.

Naciendo

Durante la dilatación, las cuales sentí con firmeza y claridad, dejé que la mamífera se impusiera y recuerdo haber emitido un canto tipo mantra, taren (melodía Pemon para la sanación) un sonido hondo, mientras mi amado me mecía rítmicamente entre sus brazos. En algún momento la médica dijo que las palpitaciones del bebé estaban muy aceleradas y algo pasaba que no sabíamos (luego supimos que el cordón umbilical estaba corto y con una vuelta en su cuellito), así que debía parir pronto.

Recordando el largo trabajo de parto con Alicia, me sentí cobarde y en lo que reconocí mis emociones: miedo, empecé a pedir anestesia (ahora me río con vergüenza), entonces llamaron al anestesiólogo y me dije bueh… mientras llega pujo, estando colgada en una liana de tela, tipo columpio, en vertical, después de pujadas empecé a sentir como el bebe se abría camino a través de mi. Mas consciente que el parto anterior, fui experimentando y dejándome llevar por las sensaciones físicas. Sentí placer pero también dolor, me ardió porque me desgarré un poco. Así llegó Arturo a esta parte del mundo.

Sin anestesia y con la fuerza y el amor de Dios, nació este hermoso bebe. Recuerdo que, una vez que nació, dije en alta voz: Cielo Santo, Cielo Santo porque volvimos a vivir el milagro de la vida a plenitud, la voluntad de Dios obrando, su amor hecho carne. Hermanos y hermanas de la vida, queridas amistades, familia amada, les digo: Dios existe, aquí y ahora y es puro amor para todas y todos. Gracias por acompañarnos durante este tiempo”

Y si tienen más curiosidad y para completar esta bitácora personal agrego la historia completa de mis dos partos, la cual escribí a modo de carta a  mi obstetra durante la semana mundial por el parto respetado 2011 y que fue publicado en la prestigiosa página Amor Maternal  http://www.amormaternal.com/2011/05/parto-respetado-humanizado-venezuela.html

2 pensamientos en “Celebrando un año de vida

  1. Hermosa narración de la llegada al mundo de Arturo. Inspiración para las que pronto… muy pronto viviremos la experiencia.
    Mientras escribo estas palabras y con 35 semanas, siento fuertemente los movimientos de Matías. Me parece que le gustó lo que le leí.

    • Gracias por tu comentario y si Dios me da la dicha de estar cerca para cuando nazca Mathías escribiré una entrada que titulare “nacer a la maternidad” a menos que lo escribas tu misma, te animo a que te hagas parte de lactivistas

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