Muchas historias – una historia. Así son las Historias de Lactancia

picnicHISTORIASMágico encuentro de madres y familias en lactancia. No fue necesario hablar del porque o para qué de la lactancia exclusiva, continua o de los beneficios de la leche materna, la alimentación complementaria, como curar grietas o la posición adecuada, no, no, no, nada de eso. Porque con gran satisfacción podemos decir que cada vez son más las mujeres, los hombre, las familias informadas, empoderadas, convencidas y comprometidas con la lactancia, fue un encuentro de mujeres sabias sin importar su edad, número de hijos y nivel académico.

Una vez que manejamos el ABC de la lactancia materna, aún tenemos muchas historias que contar, historias de lactancia que son también historias de mujeres, donde se terminan implicando algunos hombres, unos para bien, otros para mal y donde siempre ganan los hijos, las hijas y la sociedad.

CHDL_2014_042Este segundo encuentro Contando Historias de Lactancia, fue un evento intimo, cercano, de aire libre y fresco, buena sombra, grandes amistades, mucha complicidad, sonrisas en flor, almas descubiertas, alimentos compartidos y música de orquesta. Cada quien se llevo mas de un aprendizaje transformador, mirándonos en el espejo de las otras, reflejando colores y facetas antes no advertidas.

Las historias que se contaron

Unas dejaron su empleo para amamantar en libertad, otras rompieron el vinculo de pareja cuando él no entendió tanta donación madre-hijo, muchas respondieron (aún lo hacen), en voz alta ante tanta incomprensión social, ante los señalamientos irresponsables, bienintencionados y en fin, desinformados. Hay quienes rompieron esquemas en su entorno laboral y familiar, la mayoría nos hemos convertido en testimonio y ejemplo para otras, hay algunas que perdonaron y están aún perdonando-se. Hay una que se tomaba los teteros azucarados que le preparaba la suegra con tal de no dárselo al bebe.

@fotobululu

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Muchas contaron que les toco contradecir a “expertos” promotores del miedo con sus señalamientos de bajo peso y mala nutrición. Una historia nos cautivó: la valiente mujer que superó el cáncer de mama y venciendo pronósticos fatalistas, se embarazó y fue capaz de sostener la vida de sus hijos aunque fuera con un solo seno. Ha esta altura del relato estallaron los aplausos.

Con la piel erizada escuchamos como las mujeres que quieren, pueden amamantar y son capaces de revolucionarse a si misma con tal de seguir nutriendo su alma y el vigor de su bebe, algunas, gracias a esa entrega que no esclaviza sino que libera, descubrieron que eran capaces de cambiar de oficio, descubrieron un nuevo sentido de vida, pulieron nuevos e insospechados talentos, reorientar su economía, sus afectos y tomaron decisiones en conexión con su instinto y sus entrañas, porque amamantar es re-descubrirse y sanar profundo.

@fotobululu

@fotobululu

Una de estas mujeres contó que, si fue capaz de desdoblar su cuerpo y su alma en un parto de muchas horas, por supuesto que se puede donar entera a su hijo, aunque toque dejar de hacer lo que otros esperan de ti, aunque implique cambiar mucho de lo que tu misma habías planeado para ti. Otra contó cómo le toco enfrentarse a fiscales de ministerio público para defender la relación que se da con el hijo a través la lactancia continua, mientras que a una le toco diseñar una manta para cubrirse y dar teta en publico y evitar el cuestionamiento de su pareja y conocidos.

Muchas tuvimos y tenemos miedo de no poder seguir adelante, algunas después de escuchar y contar Historias de Lactancia, se hacen preguntas sobre sus prácticas y oficios actuales, se enfrentan a sus temores y cobran valor ante el testimonio de la hermana, algo les hace ruido y quieren vibrar armoniosamente como la voz de Mirwil Mejías y sus Arrullos de Leche.

Mirwil Mejias canta Arrullos de Leche Compuesta por Wilfredo Mejias (guitarra). Acompaña Wilfredo Alejandro Mejias (violín)

Mirwil Mejias canta Arrullos de Leche Compuesta por Wilfredo Mejias (guitarra). Acompaña Wilfredo Alejandro Mejias (violín)

Una hermana sembró una idea en nuestras cabezas: No somos más madres que otras, cada quien tiene su historia, siempre y cuando amamantar o no, hasta los dos años o más allá de los 4, ordeñándose en el baño de la oficina o a pura teta, cada una lo haga buscando la tranquilidad y la paz que da estar consciente e informada, con sus opciones valoradas, el sentido de vida elaborado y la sombra iluminada. 

Isamar, Zaadel, Claudia, Anabel, Julieta y Aura Somos Contando Historias de Lactancia

Isamar, Zaadel, Claudia, Anabel, Julieta y Aura Somos Contando Historias de Lactancia

Contando Historias de Lactancia es un espacio de promoción de la lactancia materna, a través del compartir de historias de vidas en encuentros públicos y notorios de mujeres y familias. Mientras sigan existiendo madres y familias que por desconocimiento, mitos y desinformación, dejen de amamantar a sus hijos, las Historias de Lactancia seguirán transformando vidas.

¿Por qué amanto?… todavía

En el marco de la Semana Mundial de Lactancia Materna 2012, participo en el Carnaval de Blogs “Niños Amamantados, Niños Felices”


Respondo a la pregunta:

¿Por qué amamanto?…  todavía

P O R Q U E   S Í

Es mi más sincera respuesta

Cuando amamanté a mi primera hija, hasta los 14 meses, ese “porque sí”, era aún más vago, incluso para mi misma. Desde entonces me he nutrido con mucha información y amanto a mi segundo hijo de 24 meses. No hay explicación racional que me complazca del todo, cada razón científica, espiritual y psicológica que existe, no es suficiente por si sola y a pesar de la aparente imprecisión, “ porque sí”, es la respuesta  que me sale de las entrañas y más me complace.

Son múltiples las razones por las que amamantar, tal como se mencionadas en el blog de lactivistas.org. Amamantad@s  http://manu2008.lactivistas.org/2011/09/14/por-que-amamantads/ Además de éstas y otras argumentaciones, en casa la usamos para varios fines:

  • Pezones sensibles o irritados:  tal como versa el #LactaTIPs “leche materna el mejor lubricante, cicatrizante. Después de amamantar extrae un poco y esparce sobre el pezón” http://lactivistas.org/ . Este fue uno de los mas interesantes hallazgos en mi experiencia de lactancia. En los primeros meses de iniciada la lactancia con mis dos hijos, estuve muy irritada, una vez que se produce la mala posición entre mamá y bebe, le sigue una irritación que puede empeorar y llevar a suspender la lactancia, por eso es importante corregir prontamente la posición y sanar los pezones. En mi caso y sin buenos consejos cerca, llevo tiempo acostumbrarme y dominar la situación, sin embargo, por intuición, un día deje secar leche materna en mi pezón y la recuperación fue notoria, así que continué haciéndolo hasta sanar completamente.
  • Pañalitis: Alguna vez nos ha tocado sentir junto a nuestros bebes ese dolor producto de la pañalitis, puede que no sea frecuente pero al igual que los pezones, una vez que se presenta hay que hacer algo de inmediato. No dude un segundo y deje secar leche materna sobre el área afectada y además del aire libre, santo remedio.
  • Picadas de zancudo: Después de la experiencia con pezones irritados y pañalitis, es claro que la leche materna puede con todo, así que lo aplique en las picadas de zancudo y es sorprendente como, casi frente a tus ojos la picada se desinflama y desaparece, no solo la picada en los bebes, sino también en otras personas, mi primera hija es una beneficiaria privilegiada de este hallazgo, también la ha ayudado a aliviar picadas de hormiga, yo misma no dudo en aplicarlo en mi piel.
  • Heridas, raspones: Lógico, también cicatriza heridas, pregunten a mi hija, tras un raspón no hay pánico, porque hay leche materna.
  • Labios secos: tengo una mala costumbre, me pellizco los labios, se resecan y es cuando más me provoca pellizcarlos, con vergüenza he de reconocer que soy capaz de herirme significativamente, así que apenas se resecan recurro al milagro de la leche materna que sobre mis labios calma ardor y restaura la tierna piel.
  • Cutis terso: Ya tengo más de 40 eso de las cremas rejuvenecedoras carísimas, me estresan y con todos los experimentos que he hecho con la leche materna, ahora también descubrí el secreto de la eterna juventud, jajajaja. Tampoco es que retrocedí en el tiempo y su efecto no es notorio como es los otros casos pero es gratificante, después del baño extraigo leche materna y lo esparzo sobre mi rostro dejando secar al viento, muy reconfortante y quizás ocurra el milagro de retardar el envejecimiento prematuro del cutis.
  • Aderezo: Las primeras cremas de verduras y pastinas de mis bebes la he aderezado con leche materna en lugar de azúcar o sal, hace su sabor más familiar o da una textura más suave en lugar de agregar agua o leche completa.
  • Helados: En alguna temporada de la lactancia es tanto lo que se produce que parece que se desborda, así que he congelado a modo de helado en pequeños vasos o en hielera para provecho de la hermana mayor y el bebé durante la dolorosa dentición.
  • Consuelo: No hay nada mas placentero que proporcionar consuelo y confort inmediato a tu hijo por quebranto, malestar, caída, susto en ese instante el tiempo se detiene, lo eres todo para el bebe, saber que ese consuelo emana de ti, empodera.

Después de este recuento me preguntó: ¿Qué va ser de nuestras vidas cuando dejemos de amamantar?  Y concluyo: los beneficios tangible e intangibles de la leche materna generan tanto bienestar y placer en el grupo familiar que: ¿cómo, no seguir nutriendo y sanando nuestras vidas?

Día Mundial del Sueño Feliz

El 29 de junio me sumé a la fiesta del Día Mundial del Sueño Feliz, lo disfrutamos, me sorprendió el intercambio masivo de imágenes, frases, blog, carteles, mensajes, tuits, por Internet, Facebook y Twiter, principalmente desde España, Chile, Argentina, México, Colombia y Venezuela, especialmente en los días previos al Día Mundial. Con satisfacción podemos decir que se lograron los objetivos, especialmente lo que tiene que ver con promoción y reflexión sobre formas respetuosas para lograr el sueño infantil.

El hashtag #desmontandoaEstivill fue el trending topic en España, otro de los objetivos logrados, a mi gusto, el menos importante, pero el más divertido. Por qué digo que fue el objetivo logrado menos importante, por cuatro razones.

Primera, trending topic en twiter debería ser, más un medio, que un fin en si mismo, expresión espontánea de un movimiento social, resultado de una necesidad espontánea de expresión y comunicación; segunda la convocatoria por un Día Mundial del Sueño Feliz es una convocatoria en positivo para difundir el bien común, un derecho humano, en cambio #desmontandoaEstiivill, es una idea en negativo pues trata de la negación del derecho, se vuelve ataque más que denuncia, pues solo se dirige al síntoma, no a la causa.

Tercera razón: el método Estivill es uno de los tantos métodos o teorías que existen, claro es, tal vez, el más cruel, sin embargo, al desmontar sólo uno, en cierta medida, validamos los otros, aún cuando parten del mismo enfoque en cuanto a la comprensión (o lo contrario) de la niñez y el mejoramiento (desmejoramiento) de las relaciones afectivas parentales y sociales. Y cuarta, en el rango horario de los distintos países de 9:00 a 12:00, nos leímos poco entre participantes y poco leímos a los que se estaban enterando de la campaña.

A pesar de todo esto, se puede decir que fueron alcanzados importantes logros y lejos de ser disonante, me deje llevar por la euforia y la emoción de sumar ideas con las que comulgo, me sume a la fiesta y me divertí, hice mi aporte. Aunque no escribí demasiado aproximadamente, 20 tuit y 30 retuit, fui “famosa” por unas horas ( jajaja), me parece que conseguí más RT´s y seguidores de los que he logrado en mi vida de tuitera.

He juntados los tuits más relevantes, los comparto a continuación y comento, en letra cursiva, uno que otro, los primeros son los últimos escritos y viceversa:

 

Ideas para una campaña por un parto respetado

Ante un parto no humanizado, muchas mujeres narran con tristeza desgarradora sus partos, bien lo cuenta una compañera lactivista, Louisiana Panagua en su excelente blog “Nacer en Panal” cuando habla de “La soledad de la sala de partos” http://nacerenpanal.lactivistas.org/2012/06/07/la-soledad-de-la-sala-de-partos/ Ante esta situación algunas mujeres valientes se atreven a emprender un profundo camino de sanación, justicia, perdón y reconciliación consigo mismas. A ellas mis mas solidario respeto y aprecio.

También hay otras mujeres que, sin importar, los aportes que hacen de la experiencia de parto humanizado un concepto, un movimiento y hasta un derecho humano, han vivido sus partos como verdaderas historias de amor, me refiero a nacimientos por cesáreas programadas y partos vaginales innecesariamente medicados que ocurren (o a pesar del) cumplimiento de protocolos y estándares médicos.

Auténticos testimonios de muchas mujeres agradecidas con la vida que no se corresponden con lo que se entiende por parto humanizado y sin embargo, son vividos con alegria, estas historias de parto tienen gran valor porque para la historia narrada de ese niño, de esa madre y padre son, a pesar de lo que sea, un momento sagrado de sus vidas.

No es casual que muchos hombres y mujeres no estén informados o incluso no quieran saber. No podemos responsabilizar, juzgar o señalar directamente a las personas. La generalizada desinformación, la práctica poco ética de médicos y centros de “salud”, responde a desequilibradas relaciones de poder e intereses patriarcales y mercantilistas que se benefician de esta falta de información.

Las generalizadas intervenciones agresivas e irrespetuosas durante un parto hace que esto parezca algo “normal”. En este contexto, donde no se vive una clara situación de violencia obstétrica, una madre puede narrar su experiencia con beneplácito. Narrar tu proceso de parto y nacimiento de un hijo desde la gracia, sin culpa y sin rencor, es la mejor bienvenida que se puede tener para iniciar la vida de madre y la vida del hijo, tiene beneficios integrales en el inmediato y largo plazo.

Tomado de http://www.embarazoybebes.com

He tenido la oportunidad de escuchar testimonios de parto que no entran en la categoría de respetados porque han sido innecesariamente medicados, donde no se ha permitido la libre expresión de la madres durante el trabajo de parto, porque no se esperó lo necesario para que se produjera ese nacimiento de forma natural y donde el recién nacido es separado por largas horas de la madre, dificultando la lactancia exitosa, y sin embargo, son descritos con una conmovedora elocuencia.

Por esto me pregunto ¿cómo abordar las historias de parto que no se pueden definir como respetados pero tampoco violencia obstetricia?, ¿Cómo entrar en dialogo sobre parto respetado con una madre que siente que estuvo consiente de sus opciones y agradece lo que podría ser considerado una innecesaria intervención médica?, ¿se puede hablar de violencia obstetricia cuando alguien no se siente violentada y más bien todo lo contrario?, ¿cómo trabajar el tema sin que la persona se sienta señalada, juzgada o a la defensiva?.

Las campañas por un parto respetado debe hacer énfasis, no solo en la acción del médico o el centro de salud, sino también en el estado de información de la madre, sobre ventajas y desventajas de las opciones de parto, es decir la capacidad informada de tomar una decisión. Así mismo una campaña por parto humanizado no debería llevar a desvalorar o criminalizar la  auto percepción que tiene la madre de una determinada experiencia de parto. Esta campaña es un buen ejemplo de lo dicho http://vimeo.com/28932047#at=0

No me considero una letrada en el tema, tan sólo cuento con la experiencia que me dan mis partos y el encuentro con otras madres, sin embargo considero que concentrar una campaña por un parto respetado en estos aspectos traería como beneficio mayor y mejor dialogo y acercamiento a realidades diversas, sin culpa, ni reproche, permitiendo la posibilidad de problematizar el tema y empezar a sanar.

Parir y amamantar experiencia espiritual

En mi entrada anterior http://claudia.lactivistas.org/2012/04/24/el-dia-que-llegue-nuestro-bebe-oracion-para-dar-a-luz/ me atreví a compartir lo que sentí estando embarazada de mi primera hija y cuando me toco verbalizar lo vivido con el nacimiento de mi segundo hijo escribí: ” Sin anestesia y con la fuerza y el amor de Dios, nació este hermoso bebe. Recuerdo que, una vez que nació, dije en alta voz: Cielo Santo, Cielo Santo porque volvimos a vivir el milagro de la vida a plenitud, la voluntad de Dios obrando, su amor hecho carne”      http://claudia.lactivistas.org/2011/08/17/celebrando-un-ano-de-vida/

Ahora quiero compartir una referencia textual que me permitió comprender lo que sentí y viví y lo que tal vez, algunas otras madres también han experimentado.

La cita a la que me refiero es de una autora llamada Inés Ordoñez de Lamus. Esta autora además de ser madre de ocho hijos y abuela, es catequista y profesora de Ciencias Religiosas. En su libro titulado “Acompañamiento Espiritual. Hacia la plenitud del amor”, la autora expresa con palabras que me sorprendieron, la relación que existe entre el acto de parir y amamantar y la dimensión espiritual que ésto conlleva, dice así:

Durante el embarazo y el parto, las mujeres somos protagonistas y espectadoras. Sujetos activos y pasivos de un acontecimiento que nos supera totalmente y, que sin embargo, somos capaces de contenerlo sin morirnos. Nos desgarramos, asumimos el riesgo de morir dando vida y sin embargo, encontramos en la maternidad el corazón y la esencia de nuestro ser mujeres. Sabemos de crisis y de límites, de dolores y de gozos, sabemos esperar y pujar. Aprendemos a través de esta experiencia, el arte de acompañar la vida que se gesta en el corazón de los otros, y nos hacemos “parteras”, expertas en dar luz a Cristo en los acontecimientos de la vida cotidiana.

Diosa Azteca Tlazoltéotl

El gestar, el parir nos descubre también la sacralidad de nuestro cuerpo como sacramento del cuerpo de Cristo, que nos gesta y nos da a la luz como hijos de Dios; el amamantar nos revela de una manera tan próxima el misterio de la Eucaristía y de Cristo que entrega su cuerpo como comida para que crezcamos de Él. Es una experiencia extremadamente fuerte alimentar a nuestro hijo y ver cómo crece siendo nosotras su único alimento; ser succionadas y comidas para alimentar a otro” (pág. 114).

 

Así mismo encuentro eco en el testimonio expresado en el prestigioso Blog El Parto es Nuestro http://blogelpartoesnuestro.com/2012/01/01/la-dimension-espiritual-del-parto/  cuando dice: “…Y es que el parto es un profundo viaje interior, una experiencia que roza lo místico, seamos o no religiosas. Conocer esta dimensión espiritual del parto parece importante para que cada mujer pueda vivir su parto de la mejor manera. Conocer todo lo que conlleva el parto permite salir siempre reforzada del mismo, independientemente de cuál sea el resultado final”.

Y tu, mujer, hecha madre, sin importar cuales son tus creencia religiosas, haz experimentado la relación que existe entre espiritualidad y el acto de parir y amamantar?

Vuelta al trabajo el malestar que sienten la madres, malestar de la cultura

Una amiga me cuenta que ha llorado hasta sentir que se seca porque le toca incorporarse al trabajo luego del nacimiento de su bebe, que desconsuelo. En Venezuela, la gente de la cooperativa Lactarte lidera una iniciativa que titulan “X más posnatal” http://pormaspostnatal.blogspot.com/ para tratar de alargarlo, por lo menos, hasta los 6 meses, ya que hasta el momento sólo es de 12 semanas. En España también se están moviendo mujeres y hombre tras la consigna “Conciliación Ya” http://www.conciliacionrealya.org/ y recientemente en Chile han aprobado una ley que extiende el permiso posnatal en éste país http://www.crececontigo.gob.cl/2011/novedades/comienza-a-regir-postnatal-de-seis-meses/ . Todos estos acontecimientos están ocurriendo casi de forma simultánea, lo que me ha llevado a leer muchas historias de vida, testimonios de diversas familias alrededor del planeta sobre este tema

Nuestra historia                                                                                                       Me ha tocado lidiar con esta circunstancia en dos oportunidades en mi vida, ambas las enfoque como un asunto personal, o familiar, como si esto solo nos tocara a nosotros en casa, buscamos resolver la situación como un asunto privado, aplicamos ingenio, afinamos el instinto, sacamos las cuentas, juntamos solidaridad entre los más cercanos, tratando que fuera lo más favorablemente posible. Hoy me doy cuenta que la extensión del posnatal va más allá de mi persona, mi maternidad es un asunto social y político que se vincula con vida digna y mejor aún con la concepción indígena del buen vivir.

Desde este enfoque quiero compartir nuestra historia familiar de conciliación que es una más en el concierto de voces que reclaman la justa extensión del periodo posnatal y la lactancia materna exclusiva.

Nuestra primera hija, Alicia, nació en el 2005, para ese entonces, mi esposo y yo, trabajábamos en una organización de derechos humanos. Una de las primeras medidas que tomamos fue acumular el mayor tiempo posible a las 12 semanas de permiso post-natal que reconoce la ley, para ello sume vacaciones y, al igual que muchas mujeres en Venezuela, renuncié al período prenatal sabiendo las posibles consecuencias que esto podría acarrear:

Estudios científicos revelan que la ansiedad que sienten las embarazadas por diversas situaciones entre las que se encuentran las responsabilidades y cargas laborales, producen un aumento de la hormona del estrés CORTISOL que puede penetrar la placenta. Esto no parece muy importante si sucede de vez en cuando, sin embargo, si la embarazada siente ansiedad de manera recurrente, los niveles aumentados de cortizol pueden producir efectos en el desarrollo del cerebro de su bebéhttp://pormaspostnatal.blogspot.com/2011/09/con-un-postnatal-de-solo-12-semanas-no.html

Logramos acumular 4 meses, para ese entonces, parecía todo un éxito. Desde que Alicia nació fue alimentada y amada con lactancia exclusiva, a libre demanda y nos fue muy bien. Cuando llegó el día de incorporarme, continuaba la lactancia exclusiva, así que me presenté en el trabajo con mi beba en brazos, fuimos recibidas con mucho cariño y cuando me preguntaban qué íbamos hacer, simplemente me encogía de hombros, entonces una compañera de trabajo comentó: si yo tuviera un hijo me lo llevaría al trabajo, lo pondría en el porta bebe aunque sea debajo de un escritorio.

Fue eso lo que hice, simplemente no podía separarme de la bebe, no quería, no podía pensar en otra opción y sin pedir permiso “formal” fui día tras día a la oficina con mi bebe. A los pocos días lleve coche y corral y entre timbres de puertas, de teléfono y reuniones de trabajo mi beba creció durante dos meses.

Fue lo mejor que pude hacer para aquel entonces, sin embargo, esos dos meses, no fueron fáciles, ni para mi, ni para la bebe, yo estaba repartida, más bien dividida y sentía que en ninguno de mi roles daba lo que se necesitaba dar. Luego de dos meses vinieron las vacaciones colectivas de diciembre y gané unos días más, pero había que tomar una decisión, en el fondo nadie me presionaba, excepto la realidad misma.

Mi mamá se estaba recuperando de un Accidente Cerebro Cardiovascular que le había dado hacía pocos meses, mi madre también requería atención y así fue que surgió la idea, debíamos contratar a alguien que acompañará y atendiera a ambas. Así lo hicimos y resulto muy beneficioso para la recuperación de mi mamá que su primera y única nieta, estuviera bajo sus cuidados y mimos.

Para ese entonces ya no estaba bajo régimen de lactancia exclusiva y ya no había más razones de fuerza mayor, así que: al trabajo, día tras día, mi hija pasaba horas en la silla del carro mientras íbamos y veníamos en el tráfico y caos citadino.

Durante ese tiempo mi hija “aprendió” a ver mucha televisión como una estrategia para distraerla de la separación, podía no estar de acuerdo pero éstas eran las condiciones, también lloró mucho, unos días más otros días menos y cuando por fin nos encontrábamos pasaba horas en la silla de carro, enfrascadas en el trafico, hasta llegar a casa directo a comer y bañarse para dormir y empezar, todo de nuevo, al día siguiente.

Luego de esta etapa, cuando ya tenía año y medio, mi hija, fue a la guardería, la mejor que pudimos conseguir y le fue bastante bien, gracias a Dios. Para aquellos días, no me permitía pensar mucho en las consecuencias, simplemente, se ha hecho tan común que otro sea el que cuide a los hijos que parecía normal y la verdad, nadie me cuestionaba que lo hiciéramos, así que parecía lo correcto.

Sin embargo no estaba tranquila y mi hija tampoco. Tal como dice el pediatra Carlos González al referirse al malestar que sienten las madres cuando dejan a sus hijos en una guardería:  “Una madre que interpretase este malestar no como culpa, sino como rabia o indignación ante la inhumanidad de nuestro sistema laboral o la insuficiencia de nuestro permiso de maternidad (las suecas tienen más de un año de licencia por maternidad; las bielorrusas tiene 3 años), resultaría molestamente subversiva” (Carlos González: Bésame Mucho, Editorial Planeta, pp52).

Cuando mi hija tenía 5 años, después de mucha búsqueda, espera y ansiedad quedamos embarazados por segunda vez, este embarazo, contó con mucho reposo al principio por placenta baja y en el tercer trimestre por amenaza de parto prematuro, así que no abuse y me tome el permiso prenatal. Arturo nació el 20 de agosto de 2010, después de 8 meses de gestación.

Disfruté y padecí el puerperio tanto como puede, la sorpresa de adaptarse a la aventura de dos chamos en casa. Mis amistades, familiares y compañeros preguntaban qué haría. A pocas semanas de incorporarme, tome y tomamos una decisión difícil: renunciar al trabajo y dedicarme a maternar.

La vida se impuso, mi segundo hijo, fue muy esperado, un niño que lucho por vivir, mucho fue lo que oramos, mi hija primera comenzó su escolaridad más formal y se convertía en hermana mayor, requería acompañamiento materno, no podíamos repetir el esquema anterior; de continuar trabajando, el bebe, de solo 3 meses, a una guardería y la hermana, había que inventar dónde y nuestros deprimido sueldo, íntegro estaría destinado a que otros cuidarán de nuestros hijos, pagaríamos para mantener lejos a unos hijos muy queridos y deseados. Absurdo total.

Optar por lo más sano, lo que nos haría felices, implicó dejar de lado un sueldo que hacía parte importante del ingreso familiar, lo cual supondría más ajustes, supuso también desincorporarme del mercado laboral, lo cual me preocupa pues lograr un empleo digno no es tarea fácil en este país y menos para una mujer de 40 años con dos hijos, pero ya veremos, creemos que es una etapa en nuestra historia familiar, ya retomaré el trabajo remunerado como profesional, estoy convencida que las dotes de paciencia y trabajo bajo presión, entre otras virtudes se están fortaleciendo en este momento.

Estamos absolutamente seguros que criar con respeto y apego a nuestros hijos es también una opción por formar ciudadanos y ciudadanas emocionalmente sanos, seguros de sí mismos y responsables de sus actos, conscientes de sus derechos y deberes, creativos y demás virtudes ciudadanas, aún cuando, en la práctica, por ahora, la sociedad y el supuesto modelo de Estado Democrático y Social de Derecho y Justicia decretado en Venezuela, no haga la misma apuesta.

Que las mujeres y las familias en Venezuela y en cualquier parte del mundo puedan dedicarse libremente a la maternidad, por lo menos en el primer año de vida de sus hijos y que los niños y niñas cuenten con el cercano afecto y lactancia materna de forma oportuna y adecuada, que el Estado procure lo necesario para que esto sea posible, supone un modelo social que respeta la dignidad humana y el buen vivir, porque es una inversión en educación, prevención del delito, en recursos humanos, es una contribución a sociedades sanas, creativas, para la vida con futuro.

Estoy consciente que, por difícil, que fuera, yo puedo dedicarme a mis hijos y seguimos alimentándonos, gracias al apoyo y esfuerzo de mi esposo, sin embrago hay madres, solteras, hay familias que no pueden, se les niega esta opción. ¿Cómo es posible que criar a los hijos sea un lujo?

Una hermana nace a la maternidad

Cuando se ve nacer a la maternidad, a una hermana, algo en ti se transforma, se hace grande la humildad, así mismo de contradictorio, porque te haces pequeña contemplando la gracia de una gran obra.

¿Cuál es esa obra de gracia divina?

La entrega y devoción de una madre nueva que es tu hermana de sangre y tribu.

Conoces la historia de vida de esa hermana, la conoces de palmo a palmo, como si fuera tu propia vida porque es parte de tu vida, porque es tu carne y sangre. Recuerdo cuando esa hermana siendo una niña pequeña me decía antes de dormir: “hazme conquillitas”, suaves caricias con la yema de mis dedos sobre su brazo, espalda o cuello. Dormíamos en nuestro cuarto con las camas juntas y confieso que, a veces, me fastidiaba, pues se me dormía el brazo pero lo hacía solo porque ella, mi hermana, menor me lo pedía.

Ahora esa hermana pequeña se ha hecho madre y la he visto transformarse, en su cuerpo, mente y espiritualidad, entonces la acompaño como alguna vez me pasó mi y ella me acompañó y todavía me pasa y ella me acompaña. Ver a la otra, a la hermana, es realmente revelador y conmovedor. Su bebe tiene días de nacido y mientras amantamos a nuestros hijos en el patio de su casa, me digo a mi misma, quien diría que un día estaríamos así, cobijando apaciblemente a tiernos seres que milagrosamente se fecundaron, formaron y emergieron de nuestros cuerpos.

Lo que más admiración y beneplácito me produce este estar y ser en tribu, es ver a esa hermana como una mujer-otra, verla doblegada, postergando su propia afectividad y voluntad, incluso postergando necesidades vitales y fisiológicas, como comer y dormir, entre otras, para poner a la cría recién nacida en su lugar prioritario.

Estoy convencida que este acto sublime y también valeroso del amor tangible de dar, darse, entregarse y doblegarse se acerca a lo que vivió y sintió María cuando entregó a su hijo como un hijo de Dios y tal vez, un poco, a lo que ese hijo, Jesús, sintió y vivió al entregarse por la humanidad.

El acto de dar lugar y aceptar el dolor del parto natural-vaginal, de experimentarlo y vivirlo con pasión y aceptación en nombre de lo que simboliza, el acto de ofrecer los senos y todo tu cuerpo al momento de amantar una y otra vez, sobre todo las primeras veces cuando se abren los conductos y  se produce un estremecimiento sin igual, sólo se equipara a ese amor supremo de Jesús de Nazaret.

Cada quien es libre de optar por la fe que mejor le parezca para estar cerca de Dios, de hecho mi hermana también lo es. Estoy convencida que ningún ejercicio espiritual es mejor que otro si se trata de seguir a Dios en comunidad,  pero para mi seguir a Jesús, intentar vivir cómo él, encontrarlo a él en lo que vivo, es mi opción de vivir en el Amor, no como un acto teórico, voluntarioso y ajeno sino como una realidad regalada y otorgada por Dios, por todo eso Gracias, Señor Gracias, porque tu amor se hace vivo presente, aquí y ahora en el universal instinto materno.

¿Por qué Madre Naturaleza?

Confieso que titular un espacio para hablar de lactancia y crianza respetuosa como: “Madre Naturaleza” me resulta un poco empalagoso pero por la forma en que nació el titulo no me pude resistir.

Una niña de 6 años caminando por su cuarto, de un lado a otro, de manera casi frenética, no para de hablar, dice miles de cosas, entre esas pregunta: “estas tomando nota de lo que digo” y yo trato de hacerlo mientras aprecio sus gestos y recibo su emoción. Todo esto porque pregunté, a esa niña, ¿qué nombre le pondría a un blog sobre lactancia? y enseguida empezó a dibujar con palabras, imágenes que para ella definían la lactancia, entre las frases que pude recoger, dijo: “cuando veo a alguien amamantar pienso en verde, en el bosque, porque es natural, es la Madre Naturaleza”.

Amo a esa niña, mi hija. Rindo homenaje a ella y a ese momento creador, nombrando a este espacio como Madre Naturaleza. Amamantar a mi hija y a mi hijo me ha enseñado mucho pero sobre todo me ha conectado con mis entrañas.

Alicia fue amantada de forma exclusiva por 6 meses y complementaria hasta los 2 años. Arturo también, cuenta con 11 meses de vida y aún se nutre de la leche que emana de mi senos. Miro atrás y preguntó ¿por qué amamanté a Alicia?, mi madre no lo hizo conmigo, nadie me enseño y hace 6 años no tenía tanto acceso a internet, así que no fue porque contaba con mucha información sobre lactancia, como lo hago ahora, puedo decir que lo hice porque si, por instinto y el título de este espacio Madre Naturaleza evoca ese instinto, esa entraña, ese origen.

¿Quien escribe? Claudia Rodríguez Gilly es mi nombre y para hacer el cuento corto, nací y vivo en Caracas, Venezuela, el 23 de julio de 1970, socióloga de profesión, activista de derechos humanos, cristiana, enamorada y felizmente casada desde 2003.

¿Porque en lactivistas? este espacio nace durante la campaña 2011 de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, durante esta campaña más que en otra oportunidad participamos más en las actividades públicas y en debates en redes sociales, lo cual motivó a que surgiera con mas fuerza la necesidad de sistematizar, poner en letras lo que aprendemos, pensamos, vivimos y dialogamos, así que no pude dejar pasar por alto la invitación de Lactivistas.org para hacerme parte de esta iniciativa que busca reunir gente que cree y opta por la lactancia materna y la crianza con respeto, espero que mucha gente se sume y hagamos tribu/comunidad de lactivistas.

Claudia Rodríguez Gilly @claudirg